Las mejores maneras de que te hagan caso cuando envías un e-mail

Buenos días y feliz viernes!
Hoy os traemos un artículo con las mejores maneras de construir un correo para que te hagan caso cuando envías un e-mail.

Todos en algún momento de nuestra vida laboral hemos estado pendientes de que nos respondieran un e-mail urgentemente, y pasaban y pasaban los días y no obteníamos respuesta.  

Si trabajas en un entorno B2B, estarás acostumbrado a que te dirijan directamente al correo electrónico cuando quieres contactar con algún responsable de una empresa, y llegado a ese punto, lo das por perdido, porque ¿Quién hace caso de este tipo de correos?

Hay una serie de trucos y tácticas para crear interés y que te respondan los e-mails que envías. 

Primero de todo, es muy importante presentarse. Introducir la empresa y explicar brevemente a qué nos dedicamos (en el caso de ser el primer contacto). Agregar un saludo de cortesía para romper el hielo y crear empatía con el responsable.

“ Buenos días,
Soy Rosa de Comadi. Somos una empresa de marketing directo especializados en realizar campañas de telemarketing para el sector B2B con el objetivo de generar nuevos Leads para vuestro departamento comercial…”

El cuerpo del correo debe ser corto. Que la extensión de palabras no se alargue más de 10 frases. No hacer párrafos muy densos. Intenta utilizar frases breves y concisas para agilizar la lectura.

La gente lee el contenido de los e-mails muy por encima y por eso es de ayuda resaltar las palabras más importantes del mensaje en negrita, para captar la atención del lector.

Otro factor clave para generar interés y que te respondan el e-mail es personalizar el mensaje. Es decir, escribir un mensaje específico para la persona a la que nos dirigimos, no utilizar plantillas demasiado comerciales. Detectar las necesidades de ese responsable al que estamos contactando y redactar el correo en función a ello.

Para potenciar la respuesta del correo, podemos incluir en el mensaje una petición clara de lo que esperamos de ellos. Por ejemplo, realizar alguna pregunta como:

“¿Te va bien si nos reunimos el viernes a las 10:00? “

Otra estrategia sería hacer una conversación dinámica pidiéndole su opinión sobre un aspecto en concreto o pidiendo que nos indique su disponibilidad para poder realizar una reunión.

“ me puedes dar feedback y tu opinión de cómo ves el proyecto. ¿Lo ves factible? ¿Modificarías algún punto?
Espero tu respuesta. ”

También ayuda indicar la urgencia en el asunto del correo.

“RE: URGENTE. CONFIRMACIÓN VISITA”


Finalmente, es muy importante tener en cuenta la hora en la cual enviamos el e-mail. Según un estudio de Boomerang, los correos que se envían por la mañana tienen un porcentaje más elevado de respuesta.

Una vez enviado el e-mail, si no has recibido la respuesta en el período que esperabas, prueba a llamar por teléfono para confirmar si han recibido correctamente el e-mail y asegurarte de que la dirección de correo de la que dispones es la adecuada.

Por | 2017-07-14T10:20:07+00:00 julio 14th, 2017|